Devocional Semanal

Las Misiones Alrededor de Usted

Cuando estamos espiritualmente preparados y hemos identificado dónde hacer la obra de Dios, Él nos puede usar para ministrar a las personas a nuestro alrededor.

Escrito por Hope on 14/08/2018

Y les dio las siguientes instrucciones, ‘La cosecha es grande, pero los obreros son pocos. Así que oren al Señor que está a cargo de la cosecha; pídanle que envíe más obreros a sus campos. Ahora vayan.

Lucas 10:2-3

¿Alguna vez ha cuidado de un jardín o trabajado en una granja? Si es así, usted sabe que es ¡mucho trabajo! Siempre me impresiona cuando mis tíos llevan sus herramientas y van a los campos a cortar el heno. Ellos no pueden convertir la hierba en heno a menos que esté totalmente lista: también, ¡es importante que las herramientas estén en buena condición!

Buen Estado Espiritual

Como herramientas en la cosecha espiritual de Dios, nosotros necesitamos permitir que Dios nos mantenga en una condición adecuada para hacer Su obra. Veamos aquí lo que Dios dice de Su pueblo: “A este último grupo lo pasaré por el fuego y los haré puros.” (Zacarías 13:9) Y el Rey David oró: “Pusiste a prueba mis pensamientos y examinaste mi corazón” (Salmo 17:9) Es importante pasar tiempo estudiando y aprendiendo de la Palabra de Dios lo más frecuentemente posible y también pasar tiempo con cristianos maduros.

La Cosecha Espiritual

Durante la cosecha, mis tíos identifican cuáles campos están listos para ser cosechados. De la misma manera, cuando trabajamos en “la cosecha espiritual”, es importante entender dónde ministrar. Jesús sabía que algunas personas estarán más preparados para escuchar el mensaje de Dios. “El que tenga oídos para oír, que escuche y entienda” (Marcos 4:9). Él también explicó que, “A los que escuchan mis enseñanzas se les dará más comprensión, y tendrán conocimiento en abundancia” (Mateo 13:12).

Dios Guiará

Cuando estamos espiritualmente preparados y hemos identificado dónde hacer Su obra, Dios nos puede usar para ministrar a las personas a nuestro alrededor. Jesús dijo a Sus seguidores, “Vayan por todo el mundo y prediquen la Buena Noticia” (Marcos 16:15). De esta manera podemos influenciar grandemente el mundo a nuestro alrededor. Nosotros podemos orar para que el Espíritu Santo nos de poder, tal como Él dió potestad a los discípulos el Día de Pentecostés, para compartir el mensaje que “¡Dios lo ha hecho [a Jesús] tanto Señor como Mesías!” (Hechos 2:36)

¡Haciendo Misiones Todos los Días!

¿Cómo puede usted desarrollar relaciones personales con no creyentes alrededor de usted? Involucrándose intencionalmente; preocupándose, de corazón, por las personas que conozca en su trabajo, en sus actividades cotidianas, en la escuela y/o en cualquier lugar. Esto incluye a cualquier persona; los vecinos, la familia, las personas con quienes tiene contacto en el internet (vía GodLife u otras redes sociales), etc.

Mire a todas estas personas con los ojos de un evangelista, preguntándose a sí mismo y a Dios: Estas personas, ¿conocen a Jesús como su Salvador? A veces, la respuesta será obvia y otras, no sabrá a no ser que hable con ellas.

¡Comience a orar por ellos! En su próximo tiempo personal con el Señor, nuevamente, presente estas personas a Dios. Preste atención a lo que Él le dice acerca de ellos, específicamente los que no son salvos todavía y los que están sufriendo.


Ore esta semana:

Gracias Padre, por darnos la responsabilidad de compartir Tu historia. 


¿Cuál es el primer y más importante paso para la “cosecha espiritual”? ¿Con quién puede usted compartir la historia de Jesús?

Haga clic AQUÍ para practicar.

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